martes, 11 de abril de 2017
Cada vez menos libros de la Feria
sábado, 20 de marzo de 2010
Una entrada diferente
martes, 5 de enero de 2010
Larga vida al libro
ta.
Cuando se hace una retrospectiva sobre el momento en que comenzamos a leer o cuáles títulos preferimos, una se pierde en la telaraña del tiempo. Pero, a veces lamentamos no haber disfrutado en la niñez o en la juventud de una lectura supuestamente ordenada, de acuerdo con la edad, interese
s personales…, porque así apreciamos, en el momento justo, algunos títulos imprescindibles.
En ese camino, encontrar el texto equivocado puede hacernos apartar de la literatura, aunque se impone el caso contrario y se establece una unión que dura para toda la vida. Por eso, la visión de los profesores de Literatura y las bibliotecarias constituyen de
tanta utilidad cuando se trata de hacer la mejor sugerencia o acercarnos el texto acorde con la individualidad. Gracias a ellas en las escuelas disfruté en la adolescencia de obras como Tom Jones, de Henry Fielding, además de otras tantas que nos llegaban por el contenido de clases. Generalmente, la familia celebra que los hijos adopten la lectura como una de las aficiones favoritas. Y , se vuelve común, la imagen de los audiovisuales donde un padre o una madre leen un libro a su hijos pequeños.
Del libro y de la lectura se ha dicho tanto… La llegada de internet les ha planteado también un reto. Ya sea por la competencia como entretenimiento, como las posibilidades tecnológicas que ofrece.
En particular, me cuesta mucho esfuerzo leer una novela en pantalla y solo la utilizo cuando son temas relacionados con mi profesión. Mas, suman mayoría, pienso yo, quienes ni siquiera analizarían la idea de una supuesta desaparición de la impresión de negro sobre blanco.
jueves, 29 de enero de 2009
La embriaguez de leer
Acabo de leer Los hombres que no amaban a las mujeres, de Stieg Larsson. He tenido esa deliciosa sensación de dejarlo casi todo a un lado, incluso la actualización del blog, para devorarlo, y a la vez querer más y más. Hacía tiempo no me sucedía. Y le agradezco la dulce adquisición a mis amigos Iris Cruz y Rogelio Ricardo quienes de regreso de Francia lo trajeron como regalo.El libro en cuestión no es breve y como lo sacaba del bolso en cualquier lugar de espera, algunas personas me preguntaban extrañadas: "¿y en qué tiempo tú te lees todo eso?". Otra preguntica de ese corte la hacen visitantes casuales cuando ven el librero de la casa: "¿y ustedes han leído todos esos libros?".
Este tema también me recuerda la voracidad con que leíamos en la Universidad, ¡ay, qué tiempos!. Algunos de nuestros predilectos eran los de Mario Vargas Llosa, lo siguen siendo aunque no se publiquen en Cuba. Muchos de sus títulos prestados de mano en mano y casi con carnet de identidad como garantía, los leíamos forrados con papel periódico. De esa forma circuló igualmente lo que sería en lenguaje actual una edición pirata del cuento El lobo, el bosque y el hombre nuevo, de Senel Paz, Premio Juan Rulfo, e inspiración para el guión de la película Fresa y Chocolate.
sábado, 6 de diciembre de 2008
La vida en rosa
En diferentes épocas y desde muchos años atrás se leen, con escasas modificaciones de unas a otras las novelas rosa. Aunque en Cuba no se publican, de mano en mano pasan innumerables títulos arrancando lágrimas de adolescentes y de mayores, las más de las veces del sexo femenino. Todos ellos aderezados con similares ingredientes: la muchacha pobre, buena y linda, el caballero apuesto y adinerado, algún que otro obstáculo para el amor y el consabido final feliz.
Pero, no se debe obviar el papel que en este asunto desempeñan los cuentos infantiles. Las mejores y más conocidas historias de hadas madrinas, príncipes y princesas que fueron felices después de vencer a madrastras malévolas, encantamientos y monstruos, constituyen la primera semilla donde de niños aprendemos a buscar la perfección y el entretenimiento en fábulas sencillas y con soluciones casi sobre humanas.
Disfrutar de un libro, cualquiera que este sea, no es pecado. Y en muchos de los casos de lectores y lectoras de novelitas rosa se evidencia una sed de imaginación, de “volar” a través de la letra impresa o de vivir historias de amor,tal vez por no tener una propia. En cambio, no siempre estas personas con manifiestas ganas de leer encuentran la mano orientadora y la ayuda para encontrar la buena literatura.
Algunos resultados de estudios publicados demuestran que un número notable de estas adolescentes y jóvenes gozan de la misma manera con títulos como María, de Jorge Isaac, o Madame Bovary, de Flaubert. Y la búsqueda de textos folletinescos muestra una laguna, que no solo está dada en las limitaciones editoriales, sino también en la promoción de las publicaciones, en la orientación y en la disponibilidad de las mejores obras, por medio de la red de librerías o bibliotecas públicas y escolares.
La labor de personas formadas para la promoción también gana adeptos. Quizás sea este el modo en el cual, por fin, Corín Tellado -autor más popular en estas lideas acá- pueda descansar en paz, porque al salir de casa tendremos que enfrentar la vida tal cual es.

