martes, 1 de septiembre de 2009

Mi hija Sofía va a la escuela


Todavía casi no me lo creo. Mi niña mayor, mi pequeña Sofía, ha comenzado la escuela. Ya lo estábamos esperando, sabíamos que crecía y necesita aprender mucho más, pero verla con su uniforme escolar es otra cosa. Estaba feliz mi niña con su primera vez en la escuela, me dijo sentirse orgullosa de que todos le dijeran "Sofía, qué linda!".
Después de varios años de cobertura periodística al tema educacional, y en particular al inicio del curso, había imaginado la preparación de la familia para esta hora, la expectativa de los grandecitos por conocer nuevos amigos, recordar mis primeros días en la Universidad o en la Vocacional, donde cursé Secundaria y Pre. Estas experiencias me permitían calibrar la trascendencia del momento.
Sin embargo, ahora me estreno como madre que lleva a su hija mayor al colegio. Le entregaron tres cuadernos para dar sus trazos iniciales, asociar letras y palabra; les mostraron los lápices de colores, las crayolas y disímiles útiles con que trabajarán durante el curso escolar. En su salón, o grupo de estudiantes, tiene 15 compañeritos, y compañeritas, su maestra Andy y la auxiliar pedagógica Yamilia. Todos se conocen entre sí.
A lo largo de estos cuatro años cuando llegó Sofía al mundo, y los tres últimos acompañada de su hermanita Beatriz, es un privilegio disfrutar el día a día en su aprendizaje; desde los primeros sonidos, hasta nombrar a mamá, papá, abuelos; contar en español y hasta el 13 en inglés, saber los colores, rimar las palabras, hacer cuentos... También se va convirtiendo en un reto responder a sus ganas de saber, ya sea aprender la pronunciación de "adiós" en francés, o recitar Los Zapaticos de Rosa.
Y, mientras intento rehuir de los lugares comunes, no puedo evitar escribir que mis hijas me sorprenden cada día... y lo harán más. Intentaré estar a su altura.

3 comentarios:

Marilú Hernández dijo...

Si emocionante es saberse madre en el momento del parto, mucho más es a partir de ahora, ya verás te sentirás toda una mujer hecha y realizada y cuando le toque a Bea uffffff.
Besitos y felicidades.

Marilú Hernández dijo...

Si emocionante es saberse madre en el momento del parto, mucho más es a partir de ahora, ya verás te sentirás toda una mujer hecha y realizada y cuando le toque a Bea uffffff.
Besitos y felicidades.

Lola dijo...

Que ilusión Iris! El tiempo corre que vuela o sea que aprovechate ahora de todas esas cositas tan hermosas que te da la vida a traves de tus hijas. Un beso Lola