lunes, 25 de enero de 2010

Comentarios malintencionados

Oye, ¿te enteraste?” Así suelen comenzar las “bolas”. Lo que viene después de esa pregunta es impredecible, puede ir desde la causa de la carencia de detergente, hasta si Plutón realmente es un planeta o no. En toda Cuba se cuentan por decenas esos rumores como en ciclos y van desde la A hasta la Z en los temas.
Las favoritas son las del incremento del precio a los productos de las shopping y, a veces llegan como envueltas en celofán de tan bien empaquetadas, nutridas de información cierta y sustentadas en las limitaciones económicas que afrontamos.
Una de las más recientes se relaciona con las predicciones del Calendario Maya. Muchas respuestas a la “bola” fueron más ingeniosas que el rumor en sí, por ejemplo: “el mundo se acaba para quien se muere”, “ya antes se dijo que pasaría en 1980, luego en el 2000…” “Es más de lo mismo”, decía la mayoría. Si prestáramos atención para aclarar estos temas, la prensa no alcanzaría a cubrir tópicos realmente importantes.En los pasados días de bajas temperaturas, la gente ya soñaba con jugar en la nieve y que se romperían los récords de frío en Cuba. La vida personal de quienes nos rodean también se disputa los primeros sitios en los asuntos para inventar. El quid de este particular se halla en que las leyes son precisas para enjuiciar a quienes gustan de hacer el día a día con las tiras del pellejo ajeno, y reserva a la difamación como motivo de encausamiento.
Los teóricos de la Comunicación Social le han dedicado cientos de cuartillas al origen, las condiciones que alimentan el rumor y hasta el daño que provocan. Generar desconcierto, caos, incertidumbre, inseguridad... no tiene nada de inocente o ingenuo. Y la falta de información oportuna, por los canales correspondientes según el caso, deviene ambiente cómodo para que proliferen y ganen salud. Las nuevas tecnologías ayudan a propagarlas entre las provincias y, a veces más allá. En ocasiones, se originan en debates sucedidos en determinadas reuniones y foros nacionales, pero eso no significa en modo alguno que todas las valoraciones vayan a convertirse en leyes. Estas “bolas” llegan “patentadas” con el refrán de que “cuando el río suena…”, aunque no siempre trae algo. El debate popular también ha teorizado sobre cómo frenar o evitar ser víctima de un chisme. En ocasiones, se les ve como algo gracioso, pintoresco, “cosa de los cubanos” deseosos de protagonismo… mientras no nos vemos envueltos en alguno de estos rollos. Ahí se nos termina el chiste.

4 comentarios:

Juan M. Garcia dijo...

Estimada Iris, pase por mi blog Desde Cuba para que recoja su Premio Z@rapico:

http://desde-cuba.blogspot.com/2010/01/premio-blog-zrapico-para-desde-cuba.html

¡Felicidades! Saludos Desde Cuba.

Lola dijo...

Ya veo que te dan un premio y me alegro mucho.
Los bulos son horribles en todos lados y se prestan a poder hacer mucho daño a las personas. Un beso Lola

El sitio de Iris dijo...

Hola, amigos. Bienvenidos sus comentarios.

Juan M. García: Muchas gracias por el Premio. Ya voy para tu blog, lo tengo enlazado en el mío. Saludos. Iris

Hola, Lola, querida amiga, ya estaba preocupada por ti porque he entrado a tu blog y veo que has estado alejada algunas horas, jajaja, eso es suficiente para que tus lectores habituales nos desesperemos. Un abrazo. Luego te cuento del premio.

Jge dijo...

Es normal en cualquier sociedad los rumores. Algo interesante de la historia es que cada persona que lo transmite siempre le incrementa algo, imaginate cuando se ha hecho el comentario por 20 o 30 personas, la historia original que era de cinco minutos, ya debe estar con un tiempo de más de media hora. Y también no puede faltar " a mi no me creas...."
En relación a lo que sucederá con la tierra, no falta mucho según la película 2012, jajajajajajaja así que corre la bola, llama al vecino o cuéntaselo al colega de trabajo, que el fin se aproxima, jajajaja rssssss quien sabe y en el 2012 ya la versión del cuento no sea para esa fecha y sí para el 2020, rsssssss