miércoles, 13 de enero de 2010

En solidaridad con Haití


El temblor de tierra que más recuerdo fue en 1976. Estaba en plena calle con mi madre y mi hermano de 4 años, yo, a punto de cumplir 6. Caímos de rodillas y esperamos a que pasara aquella sacudida, estábamos en un descampado y no había nada alrededor que nos pudiera caer encima. Mi madre nos cubrió un poco con su cuerpo. Luego nos paramos, sacudimos la ropa y seguimos a casa de mis abuelos. Por fortuna, fue más el susto que otra cosa, pero la gente que lo vivió en Pilón dudo que lo haya olvidado.
Mientras cursaba la Universidad en Santiago de Cuba, 1988- 1993, el asunto de los temblores de tierra y los terremotos cobró otra dimensión para mí. Aquí casi todos ent
endemos que esa ciudad, y en sentido general la costa sur oriental, se levantan sobre placas tectónicas potencialmente peligrosas para un futuro que ojalá no llegue nunca. En la zona se aprende a vivir con esos frecuentes movimientos, leves, claro. Uno se prepara para guarecerse en un rincón si se está dentro de un edificio o bajo el marco de las puertas. De todos modos, impacta.
Un fin de semana, en mi dormitorio universitario, todo comenzó a moverse, persianas, camas, sillas, espejo en la pared, todo. Me sujeté de la cama para no caerme y mientras intentaba entender qué ocurría ya aquello había pasado. Pero de las experiencias anecdóticas a un verdadero terremoto va un gran trecho. Por eso, lo suce
dido en Haití nos ha sacudido también con mucha fuerza.
Mi primer instinto tras saber de la alarma por un posible tsunami, fue llamar a mi familia en Pilón. Todo bien y el temblor fue imperceptible allí. Luego buscar más información sobre el país vecino y quedar sorprendida, estupefacta, ante las imágenes. Pensé en los cientos de colaboradores cubanos de servicio en Haití, en sus familias sin comunicación en un primer momento y la desgracia permanente que planea sobre esa nación caribeña.
Haití está en la ruta favorita de los huracanes, a veces llegan inofensivos a Cuba y han dejado un paisaje siniestro en la isla La Española. Por eso el personal cubano está asentado allí con misiones médicas permanentes. Y, en este contexto, una quisiera ayudar, hacer algo para aliviar porque el mal está hecho y desde nuestra posición solo nos queda solidarizarnos y esperar.

5 comentarios:

Jge dijo...

¡La naturaleza no discute, no reclama, se venga!…y este año ha venido con todo.
Aquí en Brasil, las lluvias no paran. Una región de Rio de Janeiro, Angra dos Reis, lugar que conocí hace algún tiempo y puedo clasificarlo como un paraíso verde-azul por su vegetación y mar, en los primeros días de este 2010 vino abajo, cubriendo los moteles de lujo, casas, calles…se contabilizaron varias muertes.
Aquí en la Ciudad de São Paulo, donde hace dos días que las lluvias han dado una tregua, barrios enteros en los primeros días de enero, sólo lanchas de los bomberos y defensa civil han conseguido circular por sus calles, las grandes represas que rodean la ciudad están en sus límites totales de almacenamiento de agua, por lo que amenaza la seguridad de los barrios próximos por la inundación inmediata…
Haití, un país pobre, el mayor de América, ahora sufre las consecuencias de un terremoto, es lamentable que tantos seres humanos sufran las consecuencias de aquellos, donde su mayor interés, es la riqueza desmedida, que lleva a nuestro planeta Tierra al caos, una venganza que nadie espera, pero que es real. Son aterradoras las imágenes que vemos del país caribeño.
El mundo entero está de luto

El sitio de Iris dijo...

Hola, Jorge, qué bueno q sigas por aquí. Lo de Haití me duele mucho y a casi todos los cubanos a mi alrededor, la gente ha llorado a lágrima viva con las imágenes. No quisiera leer noticias de otros temas. Sé que muchos tuneros en misiones médicas, educativas y de otros tipos estaban allá y ahora está ayudando, pero las imágenes son lo peor. Yo, como otros, me preocupo por lo que pueda pasar cuando Haití baje el perfil en las portadas de los medios de comunicación. Todos dicen que Puerto Príncipe hay que reconstruirlo, pero quién lo hará, quién ayudará, con qué... realmente el mundo está de luto, pero Haití lleva tiempo de luto y solo aparece en las cifras con el epíteto de país más pobre del hemisferio occidental. Un abrazo y esperemos por la recuperación del pequeño país vecino.

estudiandoespanhol dijo...

La historia se repite:
Por lo que estoy viendo aqui en los noticieros de diferentes canales, en Venezuela hoy, ha ocurrido otro terremoto.

Lola dijo...

Iris: he llorado de verdad al ver las imágenes y saber que aun se oyen gritos debajo de los escombros. Tengo dolor, mucho dolor, por ese Pais tan pobre y encima con tormados y terremotos. Veo niños y me los traería a todos a vivir conmigo.
Desde aquí le mando un abrazo a Jorge y para ti y esperando tus noticias un besito grande. Lola

El sitio de Iris dijo...

estudiandoespanhol: Las réplicas del terremoto continúan y pienso el susto permanente con que se vive en Haití. Gracias.

Lola: Haití es un tema de comunicación cotidiano por acá. Cualquier otro tema ha pasado a segundo plano, hay muchos cubanos allá en diferentes misiones y sus familiares viven preocupados aunque saben que todos están bien. UN compañero de trabajo me dijo recordar esos lugares ahora destruidos cuando estuvo en cobertura periodística en Haití. Dice q era lo bonito de Puerto Príncipe y la gente ha quedado sin nada. Qué gesto tan generoso el de Senegal para acoger en su país a los damnificados. Un beso.